Fotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio LopezFotografía de Sergio Lopez

Terremotos corporales

Al igual que el brasileño Arthur Omar con sus series sobre el carnaval carioca, el chileno Sergio Lopez Retamal busca registrar en los shows transformistas del Santiago nocturno, aquellos sismos psicosociales que las máscaras prodigarán sobre el rostro y el cuerpo de quien ostenta el principio de todo carnaval: ser el Otro en derroche.

Sabemos medianamente que en el campo de la sismografía los aparatos tienen por objeto dar cuenta de los intervalos producidos por un fenómeno, dentro de una escala cuantitativa y, por lo tanto, objetiva. Aquí el registro fotográfico intenta efecturarse dentro del “temblor mismo”, es decir, la cámara es participativa: vive el temblor corporal como dentro de una capa en deslizamiento continuo. Efectivamente, se puede vivir dentro de una escala de tiempo-que es la que te entrega el obturador-pero si has decidido vivir ese tiempo en larga exposición “sentirás ese transcurso como si fuera tu cuerpo”. En el mismo sentido, el cromatismo asignado por las fuentes se transforma en ese lapsus de tiempo en saturaciones corporales, en intensidades sobre-expandidas, en densidades mal contenidas, a tal punto que el color es presentado casi como si fuera una metrorragia. La apuesta de Sergio Lopez, entonces, – como lo han hecho otros artistas-  nos ubica ante la cámara como aquel medium perfecto del derrotero dionisiaco: borrar los límites que crea lo diurno para acceder al rio del transformismo.