Estenopeica digital

Los límites de la técnica

El fotógrafo puede pensar que es libre… pero esta libertad está limitada por los propios límites del aparato y su programa, el cual define en sí mismo todo aquello que puede hacer y, por oposición, todo lo que no puede hacer.” (Joan Costa, 1990).

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Según el filósofo Vilém Flusser, sostener en la actualidad el consumo implica reforzar la estandarización y la pérdida de libertad. Este consumo tiene que ver con todo tipo de bienes entre los cuales se destacan los aparatos tecnológicos. La fotografía por su naturaleza técnica no escapa a estas dinámicas. Como ejemplo, la oferta de la fotografía digital irrumpe vistosamente en el mercado ofreciendo innumerables modelos de cámaras que prometen superar siempre el modelo precedente y satisfacer así las necesidades crecientes del usuario. En gran medida esta oferta está dirigida a un público no especializado o como bien diría Flusser dirigido a la masividad, y por ende los aparatos se ofrecen como medios facilitadores de un consumo psicológico del tiempo libre, en el cual la pregunta por la imagen no tiene sentido. Los nuevos modelos de cámaras cada vez más cómodos, económicos, rápidos y fáciles de usar aparecen como simplificadores de la vida cotidiana. En el caso del público experto todos estos adelantos tecnológicos refuerzan el status de un fotógrafo actualizado y eficiente. Se hacen indispensables el mejoramiento del sistema de auto foco, la estabilización de las imágenes telescópicas, la maximización de almacenamientos portátiles. Pero este impulso transparente de la tecnología se ha hecho manifiesto desde los inicios de la fotografía donde la carrera técnica por ofrecer emulsiones más rápidas, como por ejemplo, el colodión húmedo, ya tendía a ocultar la colonización industrial del mundo a través de la mirada ávida de los fotógrafos exploradores y corresponsales. Con la invención del nitrato de plata y con la primera cámara Kodak de bolsillo la publicidad de la época posiciona la idea de que la imagen fotográfica está al alcance de cualquier persona y se hace por si misma. “Quien toma fotografías sólo necesita seguir instrucciones que le da la cámara. Estas instrucciones se vuelven cada vez más simples conforme se aplica la tecnología a los aparatos. De nuevo, esta es la esencia de la democracia de la edad posindustrial. Y por esta razón el fotógrafo de instantáneas es incapaz de descifrar sus fotografías.” (Flusser, 1990).

Por otro lado, vivimos una aceleración exponencial de toda nuestra vida y fundamentalmente de la vida productiva, situación que coloca a la instantaneidad como uno de los objetivos y cualidades fundamentales de la técnica. En este contexto, la producción de imágenes debe desocultarse como lo instantáneo; no debe sentirse como producto de una labor dificultosa, compleja, síntesis de las fuerzas productivas. En el campo propiamente fotográfico la técnica favorece los aspectos cuantitativos de la mirada por sobre la discreción cualitativa del acto fotográfico. “El fotógrafo (..) descubre que la importancia no está en preferir un punto de vista respecto de otro, sino en la realización de cuantos puntos de vista sean posibles. Su elección no será cualitativa, sino cuantitativa.” (Flusser, 1990).

La plenitud de los tiempos a la que se refiere Flusser se puede medir concretamente entrando al mundo del fotolog donde accedemos a un universo pletórico de imágenes redundantes. Un ejemplo de esta dinámica lo daría el proyecto 365, en el cual los usuarios de la comunidad participan autorretratándose durante los 365 días del año. En otras palabras, la producción de la imagen tendería a reforzar el imperativo de la producción capitalista a gran escala.

La imagen Estenopeica

Si bien la Fotografía Estenopeica nace del deseo de algunos fotógrafos por cimentarse como artistas de la pintura o bien como un subproducto de la industria del entretenimiento de las masas en siglo XIX, en décadas posteriores esta técnica en manos de algunos fotógrafos empieza a subvertir la automatización y el realismo que entrega la sofisticada industria fotográfica.

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En concreto, una imagen Estenopeica es el resultado de la acción física de la luz sobre un material sensible sin el medio óptico. El Estenopo es un agujero que se realiza en una de las caras de la cámara oscura y que permite que los haces de luz se proyecten de forma rectilínea hacia la pared opuesta donde se ubica el material sensible. Debido a este carácter rectilíneo de la luz la imagen proyectada se invertirá en el fondo de la cámara. Como bien sabemos este principio de la cámara oscura era conocido ampliamente en el Renacimiento, pero sólo con los resultados de la industria química en el siglo XIX pudo hacerse tangible en un soporte duradero. El sentido de este tipo de fotografía puede rastrearse en los objetivos que se planteaban sus artífices hace más de dos siglos. A saber, producir imágenes imprecisas, “pictóricas”, sin la precisión de los sistemas ópticos. Hasta entonces, la industria óptica luchaba por encontrar cristales que reprodujeran de forma precisa el mundo y los primeros fotógrafos se dedicaban a mostrar los adelantos perceptivos que suministraban este tipo de inventos. En efecto, la lucha de la óptica contra las aberraciones cromáticas y esféricas será un tema fundamental en la técnica fotográfica moderna hasta el día de hoy.

En algún sentido, la fotografía Estenopeica se cruza con el pictorialismo de evidentes signos románticos. Las fotografías realizadas por Julia Margaret Cameron en 1860 fueron rechazadas por sus pares debido al carácter impreciso, borroso y no transparente de sus retratos. Sabido es que esta autora por desconocimiento, intención o discapacidad física utilizaba ópticas contrarias a los formatos de su cámara, lo cual generaba imágenes borrosas, insinuantes, o lo que posteriormente se denominaría como efecto Flou. La recuperación posterior de esta autora se puede entender en el sentido de la lucha de algunos fotógrafos contra el realismo y su técnica.
Avanzado ya el siglo XX, con una industria fotográfica consolidada la fotografía Estenopeica vuelve para permitirle al fotógrafo explorar los precedentes de las actuales cámaras fotográficas. “La fotografía Estenopeica supone, de algún modo, una vuelta a los orígenes de la fotografía. Para un aficionado a este tipo de fotografía, el proceso de toma comienza con la construcción de la cámara.”

La Estenopeica digital

“Los llamados “fotógrafos experimentales” (…) parecen saber lo que les está pasando. Están concientes de que la imagen, el aparato, el programa y la información constituyen sus problemas básicos. Ellos están concientes de que intentan atrapar esas situaciones exteriores al aparato, y que tratan de incluir en la imagen algo que no estaba inscrito en el programa del aparato; saben que están jugando en contra de los aparatos”.

los-limites-de-la-tecnica4.jpgLas imágenes Estenopeicas digitales tal como lo plantea el fotógrafo y profesor Mauricio del Pino obedecen a dos procesos diferentes que se relacionan entre sí. Por una parte, los alumnos del taller son llevados a generar imágenes en sus propias cámaras estenopeicas utilizando papel fotográfico en blanco y negro. Una vez expuesto el papel y después de su positivado, es digitalizado y modificado en un software de retoque fotográfico. Esta manipulación permite un acercamiento de dos tecnologías aparentemente antagónicas. El alumno puede redimensionar las proporciones reales de la fotografía obtenida con la cámara Estenopeica y además puede manipular culturalmente a través del color una imagen de origen monocromático. Por otra parte, los participantes del taller son llevados a modificar los cuerpos de sus cámaras Reflex digitales, sustituyendo la óptica originaria por un cartón previamente perforado. El proceso de la toma es similar a una tradicional cámara Estenopeica. Dependiendo del diámetro y de la calidad del orificio o agujero (estenopo) la imagen resulta más o menos precisa o con mayor o menor profundidad de campo.

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El sentido del trabajo desarrollado a lo largo del taller implica que el alumno pueda distanciarse del fetiche tecnológico (el programa). Hasta ahora la máquina y los ajustes preestablecidos le han invisibilizado el verdadero sentido del acto de fotografiar. Para un usuario en la actualidad la cámara aparece como una caja negra indescifrable e inexplorable, en otras palabras, antipedagógica. Para del Pino es primordial devolverle al alumno la posibilidad de conocer en sus más mínimos elementos el gasto energético y la producción técnica que implica la generación de una fotografía. Esta diferencia cualitativa se expresa cuando los talleristas son llevados a exponer en condiciones difíciles de luz. Una toma fotográfica puede durar fácilmente hasta 45 minutos, la percepción del tiempo productivo se hace crítica frente a la instantaneidad y la aceleración que ofrece la tecnología imperante. La construcción de una cámara Estenopeica significa la descosificación del aparato productivo y de los medios de producción, oponiéndole al mercado tecnificante las variables económicas rudimentarias de una toma ejercida en completa libertad. En esta perspectiva Flusser afirma que la misión del fotógrafo es ejercer un acto de libertad, ensanchar, tensionar los límites del programa. Del Pino señala que este proceso puede entenderse como una revisitación de los orígenes de la fotografía, pero, al mismo tiempo, propone la mezcla o la hibridación con tecnologías de punta. El proceso total incluye entonces una resignificación de las herramientas digitales en boga. Recordemos que la digitalización de la imagen, connotada desde la publicidad, puede operar en el imaginario de los consumidores como una especie de volatilidad de la construcción simbólica. La pregunta es si esta volatilidad del sentido dejará lugar a la significación. Del pino revela en la práctica lo que una filosofía de la fotografía intenta estudiar: la posibilidad de la libertad en un mundo dominado por los aparatos.

Bibliografía:

Costa, Joan; Presentación del Libro de Vilém Flusser, Hacia una filosofía de la fotografía, Editorial Trillas, México D.F.1990.p.5

Flusser Vilém , Hacia una filosofía de la fotografía, Editorial Trillas, México D.F.1990.

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  1. By Estenopeica digital « Temas de Fotografia on junio 18, 2009 at 5:01 am

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